¡Hola a todos!
Me encuentro en uno de los pasillos de la Facultad de Contaduría y Administración, después de salir de una de mis clases que he tomado en cursos de verano, mientras estoy en este lugar aprovecho los pocos minutos que tengo libres antes de mi siguiente clase para escribir este post.
El dia de hoy me levante temprano y por alguna razón (ya que no es mi costumbre) encendí el televisor en el noticiero local y de pronto empecé a escuchar de nuevo de asesinatos a sangre fría que ha habido en la ciudad, mientras sacaban escenas de un muerto el cual fue acecinado con una arma de fuego de manera brutal.
Al ver esta noticia conociendo todos los antecedentes que hemos tenido acerca de la violencia en nuestra ciudad, así como en Juárez me he puesto a pensar ¿En dónde estamos los cristianos?
Dice la biblia que donde abundo el pecado sobreabundo la gracia, pero pareciera que esta no es nuestra realidad, vamos a las iglesias y encontramos iglesias llenas de creyentes, los cuales tienen la solución al pecado, pero salimos a las calles y pareciera que no hay nadie que se levante a hacer frente a esto por medio de la solución que es Jesucristo.
Nos hemos convertido en personas las cuales estamos sentadas en nuestra comodidad dentro de las iglesias, disfrutando de la vida en nuestro ambiente cristiano, mientras afuera hay un mundo que clama por una respuesta a esta situación de pecado que existe.
Recuerdo un pasaje bíblico en Ezequiel el cual siempre me ha impactado y me ha llamado a no quedarme sentado cuando nosotros somos las personas que podemos ser factores de cambio en medio de esta generación.
Eze 22:29 El pueblo de la tierra usaba de opresión y cometía robo, al afligido y menesteroso hacía violencia, y al extranjero oprimía sin derecho.
Eze 22:30 Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.
Eze 22:31 Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.
Cuando leo este pasaje me da un tanto de nostalgia al saber que solo se necesitaba un hombre que se parase en la brecha, y no fue encontrado.
Es tiempo de que nos levantemos y nos paremos en la brecha luchando a favor de nuestra ciudad, nosotros hemos sido instituidos como luz para brillar en medio de las tinieblas y entre más densa es la obscuridad mas brilla nuestra luz. Se parte de los guerreros que no se conforman hasta ver un cambio en Chihuahua.
Bueno me voy a clases, creo que ya se me hizo tarde, espero que esto les sea de aliento para ser parte del cambio. ¡Bendiciones!






